boom


El mundo está dirigido por hijos de puta.
Y te los encuentras tanto pasando droga en un parque o en la iglesia los domingos. A partes iguales.
Hay infinidad de cosas que no pensé conseguir en mi vida y lo he hecho. Conservaditas. Limpias. Bien alimentadas. 
Y el éxito era eso, es eso. 
Soy capaz de debatir racionalmente. Aunque a veces no lo crea soy muy exigente conmigo mismo.
Pero el éxito es conservar. Vivo contra mi mismo. 
Los últimos cinco años de mi vida no han sido especialmente confortables. Me río muchas veces conmigo mismo  cuando intento autoconvencerme de que vivo ahí.
Amante de las novedades en mi vida, de buscar alicientes.
El éxito no se puede alcanzar cuando tus metas son inalcanzables.
Los hijos de puta, al contrario que los éxitos, si que son alcanzables. Crecen, exponencialmente según van pasando los años.