Se denomina guerrero a la persona que tiene la guerra como forma de vida. Traducido al castellano, se denomina guerrero a la persona cuya vida, se convierte en una consecución de batallas, de las que salen victoriosas.
A estas alturas de la entrada, quien me conoce o quien ha llegado aquí por casualidad, sabe por, y para quien va esta entrada. Aquí no hablaremos de sentimientos y es posible que ni sea necesario exponer a todo color, neuralgias, ectópicos, operaciones, vacunas caprichosas, accidentes laborales, adolescencias, etc... pero lo que si es necesario exponer, es que si en mi cabeza aparece la palabra guerrera, esa palabra queda representada en un nombre propio, Sandra. La cual, no solo tuve la suerte de conocer, si no el regalo que me dio la vida de formar mi vida a su lado.
Aun se está echando crema para curar su última cicatriz. Pero esta cicatriz ha sido a conciencia. Y ella no me lo ha dicho, pero yo se que esos trazos de tinta negra le van a servir para pasar la mano y darse cuenta de que la vida es eso, luchar.
Ningún guerrero renuncia a sí mismo porque ningún guerrero apaga su luz. Hablo de ti, pero hablo del mundo y es que a veces ocurre que se nos olvida hacer honor a nuestra lucha y menospreciamos nuestro esfuerzo. Sin embargo, si nos parásemos a pensar tenemos una cantidad inmensa de motivos para maravillarnos de nosotros mismos.
Hace un tiempo me di cuenta de lo importante que es tener referentes, modelos de conducta, personas a las que admirar, ejemplos de vida en los que reflejarse, arquetipos a los que aspirar.
Un modelo a seguir es un manual de instrucciones del que echar mano cuando estás perdido. Una hoja de ruta para avanzar cuando no sabes muy bien cómo quieres progresar, una referencia que te ayuda a recomponerte y coger confianza, un horizonte que te mejora y que despierta en ti la voluntad de ser mejor.
Por tanto, te convertiste en mi mejor referente pero ahora mi trabajo se basa, en que tú misma, llegues a ser el mejor referente de tí misma. Y no, no pretendo que estés de acuerdo, pero verás como poco a poco, te vas a dar cuenta.