Lo bueno y lo malo de escribir un blog. Yo, que con mis cerca de cien visualizaciones por entrada, me provoca una sensación de enrojecimiento cuando alguien me hace referencia al mismo.
Tengo amaneceres en los que me planteo que el "aquí no se rinde nadie" se puede convertir en: me voy a regalar una semana o dos, por que vivir en una montaña rusa de sensaciones, de esfuerzo, de ganas, de ilusión, no me otorga ninguna tranquilidad.
Hoy he vivido un conjunto de sentimientos tan enorme, que he tenido ratos de alegría y emoción a partes iguales. Desde que yo era muy pequeño, mi abuela me "impuso" una creencia y una devoción a la imagen del Jesus mas bonito diría que: "del mundo", pero me quedaré con: "de Madrid". Aquel 20 de Abril de 2020, cuando sin hacer ningún ruido nos dijo adiós, me hice una promesa a mi mismo, entiendo que con el único fin de asegurarme que ahí arriba, fuera feliz.
Así que no, hoy no ha sido uno de esos amaneceres en los que me planteo rendirme o darme un descanso. Hoy ha sido un amanecer de los de entender que me vienen dos meses de preparación muy duros. Hoy ha sido un amanecer de intentar decirle a mi cabeza que desde hoy, me he convertido en andero de la virgen del Dulce Nombre de María, madre de nuestro Jesús. Y que el jueves 14 de Abril, si la lluvia nos lo permite, sacar a pasear por Madrid a nuestra señora.
El jueves, nos hablaban de que los pasos los sostiene el corazón, yo por si acaso, pondré a disposición mis dos hombros para lo que se pueda colaborar... Si el 2021 pude hacer mi primera media maratón por Madrid, creo que estos kilómetros con la virgen a cuestas, serán pan comido, pero por si acaso, habrá que prepararse como si fuese a ser el último.
Volviendo a mi inicio, he comenzado a integrarme en la hermandad entre silencios. Desde aquel 20 de Abril, se vive. Se vive y se vive feliz, pero se vive bajo un recuerdo en silencio. A mi forma de ver, los silencios a veces son solo ausencia de sonidos, no de pensamientos. Pero los miedos nunca deberían provocar silencios porque los miedos, rompen almas.
Por ti.