Balance Anual...


Este año, el balance no será el día 31 de diciembre y mucho menos, será una recreación de lo sucedido desde el 1 de Enero. Me acosté un 6 de Junio en un sillón cama comiéndome las uvas y desperté con el sueño de poder conseguir un mundo mejor a partir del día 7. Muy poca gente sabe lo que significa decir hasta luego en uno de los peores momentos que se puedan describir. Las imágenes se quedan grabadas a fuego en la mente como en un último adiós, como una despedida. Despiertas de tu propio sueño personal con la mejor frase que nadie me pudo decir nunca, "Cariño, no me duele". Aquí empezó el año y me atrevería a decir, el comienzo de una vida. 
El resto del año ha sido secundario completamente. Se sigue viviendo con miedo de alguna sensación olvidada y se vuelve a mirar a los ojos sin sentir compasión. 

Antes de ese final de año del 6 de Junio, cambié de coche y me convertí en andero del Dulce Nombre de María. Y lo hice con mucho esfuerzo, durmiendo menos, haciendo los días más largos, haciendo muchos kilómetros. Pero lo hice por ella. Y salió "el pobre" y esperando nuestro turno, vestido para salir a la calle y pasear a la señora por Madrid, entendí el significado de todas las razones que me habían llevado a estar allí. Y lejos de creencias más o menos religiosas, se me cayeron todas las lágrimas que no supe expresar aquel 20 de Abril. Pero fue en ese momento, en el que me di cuenta, de que hasta aquel día y hasta hoy, no hay ni un solo día que no tenga un recuerdo de esa persona a la que dijimos adiós. Y la vida sigue y sigue doliendo como el primer día, pero la forma de afrontarlo es muy diferente y sobre todo, llevadera. Y al igual que cada día tengo un recuerdo suyo, cada día, le digo a Lucas, que los abuelos no son eternos y que cada minuto que comparta con ellos, es una marquita en el corazón que se le quedará para siempre, porque como siempre digo, los recuerdos, son lo único que nadie puede venir a robarnos. Aunque bueno, Pedro Sánchez ya hace cuestionarme. 

He cambiado de trabajo, y previo a eso, he tenido mil dudas pero a su vez, he contado con el apoyo de las mejores personas que nadie puede soñar. Recibí con creces, la idea de que mi decisión sería la correcta, pero que el miedo paraliza y no deja ver, la gran persona que soy y la valía que tengo. Una mala experiencia nunca puede truncar el resto de los sueños de una vida. Días después, acordamos unas cervezas con los compañeros mas guapos de ayer y hoy que habían pasado por mesas y sillas alrededor de la mía y la verdad, hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien. Y bebimos cerveza, y reímos, y contamos 150 anécdotas y planteamos que todo tiempo pasado fue mejor. 

Ahora, nos queda lo que el mundo considera el final del año. He tragado mil pastillas de espíritu navideño y oye, parece que algún resultado han tenido. La de la vida, la de los niños, la de la felicidad, etc... bueno, poco a poco... 
Llegan los cumples y se jubila la mama. "Vigila" como dice Lucas. 
Al 2023 le voy a dar mas de lo mejor que le he dado a este 2022. Me encuentro con fuerzas físicas y psicológicas. Me encuentro en uno de los mejores momentos de mi vida y tengo muchas cosas que cumplir aún. A corto plazo, volver a sacar a la señora por una promesa que ha cumplido con creces y el 11 de Junio, vuelo a Santiago para cumplir otra de las cosas que me prometí hace 14 o 15 años. Volver a hacer el camino de Santiago, pero esta vez sólo.  
Así que por eso, lo único que le voy a pedir a este nuevo año, es que todo siga igual. 
Disfruten y no se olviden de que les quiero mucho a todos.