Como alguno de vosotros sabéis, febrero comenzó con la pequeña locura de hacer una de las cosas que más me gusta en el mundo, pero durante cinco días a la semana.
Vi Crossfit pensando, joder, yo con este cuerpecito, no voy a poder aguantar eso. Me apunté. Dos años y pico después pienso: Joder Jorge, has avanzado una puta locura pero es imposible que le sigas el ritmo a la gente que visita ese box. Es cierto, es imposible, pero estoy más cerca. Me he apuntado.
Qué puta movida, no?
Qué puta movida es llegar a un sitio y conocer a dos o tres personas que te allanan la espera mientras te preparas.
Qué puta movida es sentir que los coaches no vean físicos si no muñecos vestidos con ropa deportiva y que deben moverse al mismo tiempo y dejarse el alma como iguales.
Qué puta movida es levantarse con miedo, de la incertidumbre del menú y vestirse porque a cojones no me gana nadie.
Qué puta movida es que te hablen, que sientan contigo, choquen la mano al finalizar un entreno o incluso que te sonrían cuando se cruzan contigo en el coche mientras tu vienes echando el bofe por la boca.
La vida me ha enseñado, o me ha llevado, a quitarme ataduras de por medio. La hipoteca creo que es lo único que tiene mi vida ahora mismo que hago, porque tengo que hacer. El resto, es porque yo quiero.
La inercia es buena, cuando eres el principal beneficiado de ella y cuando te sigue aportando cosas. Pero si no, te conviertes en el culpable de tu mediocridad y tu estancamiento, psíquico, físico y personal. No hay más culpables.
También he aprendido, ni a tener ni a generar rencores que no me llevan a ningún sitio. Se dejan las cosas atrás sin preocupaciones y con el camino tan putamente alisado, que podrás volver a él, siempre que lo necesites.
Asumiendo, que lo que te ha dejado de aportar y permitir crecer, también ha sido, en parte, culpa tuya.
36 añitos hice hace un par de meses y he empezado el año más tranquilo de mi vida. Estoy tan tranquilo de todas las cosas que hago en mi día a día que estoy orgulloso de pensar en una de mis frases adquiridas durante 2022, (la cual os repito): "Eres lo que haces cuando nadie te ve".
Y hoy, aunque no venga al caso, acabaré mi entrada apropiándome una frase que me he propuesto para hacerme un poquito mejor: "No soy el mejor. No es por tí, es por mis dudas". Me arranca el alma esta frase y es aplicable a todas las personas que forman el mundo.