El domingo jugaba al Monopoly con Lucas. Como es costumbre, la compra de propiedades y el uso del dado, lo tiene muy desarrollado y me volvió a ganar. Antes de la victoria y del final de la partida, tuvo mucha frustración cuando pasaba por mis propiedades y tenía que darme un billetito de cobro. A la cuarta o quinta mala cara, detuve la partida un momento para mirarle y comentarle, que en la vida, no siempre se gana. Es más, a veces me olvido de que tiene cuatro años, pero le dije abiertamente que en la vida, por cada vez que ganas, pierdes 100. Y aparte de tener cuatro años, creo que cuanto antes vaya aprendiéndolo, mucho mejor.
No lo entendió.
Esos cuatro años, hacen que me permita el beneficio de no contarle también, que muchas veces, cuesta tanto ganar algo, que cuando lo ganas, ya no lo valoras.
Tampoco le conté, que cuando ganas algo, hay que cuidarlo, porque con el tiempo, también lo puedes perder.
Un último detalle, es que cuando ganas varias cosas a la vez, por estadística, estás mas cerca de "disfrutar" una etapa en la que las derrotas suelen ser la tónica general.
Bueno, el anterior era el penúltimo. El último último, es que hay que disfrutar cada victoria como si fuera la última, respetando siempre a tu alrededor y sobre todo, teniendo en cuenta las caídas que te han permitido llegar hasta ahí.
Hoy estoy en un día de esos en los que me siento ganador. Ayer tuve muchos dolores y hoy me he levantado espléndido pero dudoso. Llegar al box me ha hecho convencerme de que estaba preparado para la guerra y encontrarme con Rita pues me ha dado todo el plus que podía necesitar. He salido victorioso, con el abrigo desabrochado, sudando a tope y lloviendo pero yo iba con una maravillosa sonrisa de esas que si me hubiera encontrado con alguien, se habría contagiado. Pero también me ha dado tiempo a pensar en que ayer, salí muy jodido, decepcionado y buscando explicaciones.
Poco más hoy, marzo va a ser duro, pero va a ser precioso...
Como dijo aquel: "lo importante no es llegar si no el camino en si".
Feliz dia a todas las mujeres, en especial a las mías.
